Después de la primera sesión con nuestras personas jóvenes del IES Pablo Picasso y nuestras personas menos jóvenes del Banco del tiempo de Bailén Miraflores, donde detectamos las necesidades y aportaciones de los dos grupos y que reflejamos en este estudio de resultados, tocaba poner en marcha la soluciones desarrolladas para paliar las dos grandes necesidades que salieron a la palestra en ese primer encuentro:

  • El acompañamiento, y la soledad de nuestros jóvenes y mayores a raíz de la pandemia.
  • La necesidad de reciclarse y aprender competencias digitales para adaptarse a estos tiempos.

Los dos encuentros se centraron en estas dos cuestiones, en el segundo encuentro, las actividades fueron destinadas al acompañamiento a las personas menos jóvenes y a la ayuda tecnológica en herramientas y aplicaciones para mejorar su día a día y paliar esa brecha digital para cuestiones tan cotidianas como la mejorar la comunicación con sus familiares que están lejos, mejorar su entendimiento del mundo digital para ser capaces de reconocer los peligros asociados a redes sociales y a noticias falsas y también a saber desenvolverse en trámites simples a través de las distintas aplicaciones como Salud Responde, la App de la EMT o cualquier otra de uso prácticamente diario para estas personas.

El tercer encuentro, se enfocó de forma que las personas menos jóvenes que fueron ayudadas en el segundo encuentro, pudieran de alguna manera devolver el cariño y la atención dando sus puntos de vista y compartiendo con las personas más jóvenes historias de vida a través de las cuales, estas personas jóvenes con pocas experiencias vitales, se concienciaban a través de estas historias reales de la importancia de conceptos clave para su futuro, como el respeto, la resiliencia, el esfuerzo, la positividad, la lucha contra la adversidad, etc…

Al final del tercer encuentro, hubo una ronda de opiniones en la cual nuestro grupo de personas más jóvenes, valoraron muy positivamente los ejemplos vitales que las personas con más experiencia les trasladaron. La fuerza y la dureza de algunos ejemplos vitales, les impactaron tanto que expresaron un profundo respeto y admiración hacia las protagonistas de esas historias, produciéndose una sensibilización y un baño de realidad muy enriquecedor para estos chicos y chicas.

Nuestra hoja de ruta próxima es un último encuentro con este grupo de personas, como fin del proyecto piloto para evaluar las actividades y que sirva también como fin de fiesta y agradecimiento a todas las personas que han participado en este primer proyecto piloto como respuesta a los retos que nos planteaba la ciudadanía, y concretamente el de poner en valor a la población de mayores y jóvenes.


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